5 casos de ABDUCCIONES

Si vamos a la fría definición de “abducción”: significa “apartar, Arrebatar”. En una definición más profunda, “Suscitar en alguien una poderosa atracción” y más específicamente “Dicho de una supuesta criatura extraterrestre: Apoderarse de alguien.”



Básicamente, hasta la real academia española dice que “abducción” se refiere a atrapar, llevar, secuestrar por parte de un extraterrestre. Sí, estamos hilando fino, ya que la última definición dada es más nueva que las primeras, es decir, la realidad es que se comenzó a utilizar por su traducción del inglés (cuya definición es: “el portar o alejar ilegalmente a una persona, especialmente al interferir con una relación, como la extracción de un niño de su padre.” (¡y la verdad os hará libres!)
Decir “abducción” o “secuestro por extraterrestres” hoy es lo mismo. Y viene siendo así desde hace muchísimos años. Muchos más de lo que se cree. Lo cierto es que, aun después de tantos años, no se sabe a ciencia cierta porque somos abducidos. Es decir, sabemos que pasa cuando nos abducen, pero no sabemos PARA QUE. ¿Somos muestras? ¿Están viendo la evolución de sus experimentos? La teoría de los antiguos astronautas, dice que, así como nosotros diseccionamos ranas y otros animales, los extraterrestres hacen lo mismo, de manera más “humanitaria”, porque no nos estarían matando para ver cómo va su gran experimento.
Más allá de las teorías o verdades, es cierto que siguen pasando y cada vez mas, las abducciones. Vayan algunos ejemplos de esto, arrancando por la historia antigua:
-El profeta Ezequiel fue llevado en llevado en una nave a visitar palacios y a ver “la tierra desde el cielo”.

1528 

Antiguo texto chino, que relata una abduccion

Existe un antiguo documento chino, puesto a disposición del público desde el 2011, que relata una abducción. El mismo relata que, el 1528, se vio pasar “una estrella” de este a oeste y descendiendo en un pequeño poblado. Un habitante del pueblo, venciendo el recelo inicial, se acercó a lo que describió después como “una especie de disco, tan grande como una casa”. El hombre se desmayó y al despertar estaba en un “lugar frio, iluminado por una tonalidad rojiza” aunque podía ver el sol, la luna, estrellas, etc., no podía ver edificaciones o personas, solo unos extraños seres con ropas de aspectos extraños y que hablaban en un idioma que el no podía entender. Luego de lo que él pensó que era un momento, lo regresaron a su casa y descubrió que, lo que para el habían sido minutos, en realidad había sido un año. El autor del texto, jura que el relato es real, que vio al abducido y pudo ver “las marcas rojas en su pecho”.
-Enoc, el escriba de los dioses, no falleció. Cuando “le llegó su hora” fue llevado a los cielos en “un carro de fuego”.
-Hay quien toma, al igual que en el caso de Enoc, a Jesucristo como que fue llevado al cielo, en clara alusión a una abducción (permitida, pero abducción al fin).
Estos son solo algunos casos de abducción de la antigüedad (en próximos números desarrollaremos algunos de estos casos), pero viniendo más aquí en el tiempo, tenemos casos documentados (con fotografías, dibujos realizados por los testigos, regresiones a través de la hipnosis, etc.) que han despertado polémica en su momento y aun lo hacen. He aquí, de manera cronológica, algunos de los casos más relevantes:

16 de Octubre de 1957 – Antonio Vilas-Boas

Antonio Vilas-Boas

Cuando tenía 23 años, un granjero llamado Antonio Vilas-Boas, trabajaba de noche arando la tierra con su tractor (no lo hacía de día para evitar el calor de aquel octubre) en San Francisco de Sales, Minas Gerais. Cuenta Vilas-Boas que vio en sucesivos días, luces moviéndose por el horizonte. Siguió trabajando normalmente hasta aquel 16, donde la luz, de color rojiza, comenzó a bajar y vio que se trataba de una nave que aterrizo a unos metros de él. Tomo coraje y comenzó a acercarse con su tractor. Al ver que se abría una puerta y salían unos seres vestidos con trajes apretados (los típicos grises), se sintió presa del pánico e intento salir disparado con su tractor, pero a este se le detuvo el motor. Casi inmediatamente, tres de estos seres lo toman fuertemente y lo llevan a su nave. Allí tratan de comunicarse con él y le practican estudios corporales, introducen cánulas en todo su cuerpo y extraen muestras de sangre y, sorpresivamente, de semen. Aquí es donde el caso se convierte en un caso especial de abducción. Luego de lo que para el son uno o dos días, lo untan con un gel y, acto seguido, entra una alienígena de pelo rubio, casi albina. “Tenía la figura más bonita que he visto en mi vida, con los pechos altos y bien formados, la cintura estrecha, caderas anchas, muslos largos, pies pequeños y manos delgadas de uñas bien formadas. Era mucho más baja que yo; su cabeza me llegaba por el hombro.” diría despues. A pesar de no sentirse atraído por ella, a causa de los nervios, cuenta Vilas-Boas que se excitó (dice que podría ser a causa del gel que le untaron anteriormente) y logro consumar el acto.  Luego de esto, lo dejaron ir, pero antes ella, con señas, le hizo entender que tuvo éxito en la concepción (señalo a Vilas-Boas, a sí misma, a su vientre y al cielo). Al regresar a su casa, se da cuenta que solo pasaron unas 4 horas. Luego de esto, siguió con su vida, se casó y tuvo 4 hijos. Falleció en 1992 jurando que lo que sucedió fue real.

19 de Septiembre de 1961.

Betty y Barney Hill

Betty y Barney Hill volvían a su hogar en Portsmouth luego de pasar sus vacaciones en el estado de Nueva York. Era tarde y, al haber terminado la temporada turística, había muy pocos automóviles en la carretera. Ellos viajaban al sur, y al llegar a la localidad de Groveton, en el estado de New Hampshire, vieron una luz en el cielo. Esta no podía ser una estrella fugaz, ya que subía en lugar de bajar. Betty pide a Barney que frene el auto para ver mejor aquella luz. Tomo unos binoculares y observo que aquel objeto despedía luces de colores.  Luego de verlo por unos minutos, ellos continuaron su viaje unos kilómetros, hasta que al llegar cerca de Indian Head, la ya gigantesca nave descendió, haciendo que los Hill hicieran lo mismo. Barney, esta vez bajo del auto y tomo, a modo de precaución, un revolver que llevaba en la guantera. A través de los binoculares, Barney conto unos 10 u 11 seres dentro de la nave, la cual, según Betty, era tan grande que ocupaba “todo el parabrisas”. Todas las figuras vistas por Barney, menos una, comenzaron a moverse en el interior de la nave, la figura restante siguió mirando a Barney y le comunico un mensaje a este: “quédate donde estas y sigue mirando”. La nave bajo más (a unos 50 m de Barney) y este, presa del miedo, corrió al auto gritando “¡nos van a capturar!”, mientras la nave se colocaba sobre el auto. Barney entro al mismo y salió a toda marcha, al mirar hacia arriba, observaron que ya no los seguía la nave y regresaron a su casa. Volvieron con miedo, una especie de hormigueo en el cuerpo y Betty, tenía su ropa manchada y descolorida, lo que le dio tanto miedo que dejo de usar ese vestido para siempre y lo guardo. Ambos dibujaron lo que vieron. Betty llamo a la base militar Pease de EEUU, para informar lo que habían visto. Luego al ser sometidos a terapia de regresión, ambos contaron una historia de abducción, exámenes físicos, torturas, etc. Betty, luego de la regresión, tuvo sueños recurrentes y pesadillas, donde recuerda haber sido obligada a caminar por un bosque, junto a Barney, y ver a este en un trance. Luego fueron llevados a salas separadas donde se les practicaron los análisis descriptos. A pesar de las pruebas, tests a los que fueron sometidos, terapia de hipnosis, etc., no se puedo probar el fraude. Betty realizo dibujos que, después, se comprobaría que es un mapa estelar, de Z-Reticuli, visto desde otro ángulo. Barney falleció en 1969 a causa de una hemorragia cerebral y Betty falleció de cáncer en 2004. Ambos sostuvieron su verdad hasta su muerte.

25 de Abril de 1977.

Cabo Valdés Garrido

El cabo del ejército de Chile, Armando Valdés Garrido, contaba con 23 años (al igual que Vilas-Boas) en aquel día de 1977. Se encontraba con un grupo de compañeros de patrulla (aunque según versiones, solo era un puñado de soldados cuidando la caballería) en la zona de pampa LLuscuma, en el departamento de Arica, a unos pocos km. De la localidad de Putre.  Aquella madrugada (aproximadamente a las 3:45), la patrulla integrada por los soldados: Humberto Rojas Bell, Iván Robles Riveros, Germán Riquelme Valle, Raúl Salinas, Pedro Rosales, Juan Reyes, y Julio E. Rojas Suárez, al mando del cabo Valdés (según versiones, además, participaban militares e ingenieros israelíes) vieron una luz que bajaba y se posaba en una colinas, a medio km. de allí.
El cabo, como líder de la patrulla, se dirigió a la luz a investigar, y desapareció. Regreso 15 minutos después y perdió el conocimiento. Cuando despertó, dijo: “Ustedes no saben quiénes somos ni de dónde venimos, pero les aseguro que pronto volveremos” y se desmayó nuevamente. Sus compañeros señalaron más tarde que Valdés tenía la barba crecida, aunque se afeitaba cada mañana. Además, su reloj digital se paró, marcando una fecha y hora posterior, de 5 días en el futuro, como si en los 15 minutos transcurridos, el tiempo para Valdés hubiera transcurrido más rápido. Si bien en otra versión se señala que solo fue a orinar, en una entrevista para “Cuarto Milenio”, programa de la televisión española, el cabo desmiente esto.
La versión en la que Valdés se aleja a orinar, surge en una época donde el ejército comenzó a presionar a los testigos para desmentir la abducción (recordemos que en 1977, en Chile, se vivía un gobierno de facto, terrible para militares y civiles)
Actualmente Valdés es un ferviente evangelista y niega haber sido abducido (en una entrevista realizada para la revista “Más Allá”), lo cierto es que por casi 30 años, dio entrevistas y conto su verdad (cobrando, por supuesto). La verdad está servida.

1992

Peter Khoury y retrato de la alienígena

Peter khoury y su esposa vieron varias veces durante el mes de febrero de 1988, luces en el cielo. Pero en julio de ese año, Khoury sintió, mientras dormía, que lo sujetaban a la cama, impidiéndole moverse. Vio 3 figuras que se le acercaban y una de ellas, acerco una aguja inmensa a su sien y se desmayó. Al despertar, tenía una marca de pinchadura en su sien, y no recordaba nada. En 1992, tuvo un segundo encuentro, esta vez, al lado de su cama había tres mujeres, una de las cuales, lo asalto sexualmente. Khoury la mordió en un pezón, arrancándolo, y lo trago. Pero ella no demostró dolor y siguió haciendo lo que hacía. Luego, sorpresivamente, las mujeres desaparecieron. Envuelto en su pene, Khoury encontró cabellos pelirrojos largos, y los guardo en una bolsa tipo ziplock y más adelante, los hizo analizar. Estos, aunque eran de aspecto humano, presentaron 5 marcadores diferentes, de la raza mongol, diferente a lo que parecían ser las mujeres. Actualmente, Khoury insiste en que todo es verdad.  

Hasta aquí, algunos casos de abducciones, muy resumidos, para presentar un pantallazo de este ríspido tema. Más adelante en los siguientes números, iremos presentando diferentes informes de cada uno de estos casos y otros, para ir desgranando este misterio que, a priori, tiene muchos más años y muchos más casos de los que se conoce. Fantasía o realidad. Tenemos miles y miles de casos de abducciones realmente alucinantes que iremos desgranando. 

Hallan Indicios de un Idioma Secreto en el Misterioso Libro de Voynich (Julio de 2013)


El misterioso y bello texto de Voynich
, datado en el siglo XV y que muchos investigadores han considerado recientemente como un galimatías, podría no tratarse de un fraude después de todo. Un nuevo estudio de la Universidad de Manchester sugiere que el texto comparte bastantes características con lenguas auténticas, así como que podría contener mensajes codificados. Para alcanzar esta conclusión, el equipo científico ha manejado un sistema que analiza la entropía de las palabras empleadas en el manuscrito y la pone en relación con sistemas similares de otros lenguajes ya existentes.

La afirmación acerca de la posible existencia de un idioma secreto surge del empleo de una técnica estadística que pone una cifra en la información contenida por los elementos de un texto o código, incluso si su significado es desconocido. Esta técnica también podría ser empleada para determinar si hay un significado en los genomas, posibles mensajes alienígenas, e incluso para esclarecer las señales entre las neuronas en el cerebro.

El manuscrito de Voynich ha confundido y fascinado a partes iguales a los investigadores desde que el vendedor de libros Wilfred Voynich lo encontró en un monasterio italiano en 1912. El texto contiene ilustraciones de ninfas desnudas, plantas inidentificables, diagramas astrológicos y páginas y páginas de texto escrito en un alfabeto no identificado.

Aunque el patrón de longitud de las palabras y de la combinación de signos en el texto es similar a otros de lenguas conocidas, varios estudios recientes sugerían que el libro era un claro fraude del siglo XV, diseñado para timar a los coleccionistas de libros del Renacimiento, y que las palabras no tenían significado. Un trabajo científico mostraba, incluso, que técnicas ya conocidas de los criptógrafos del siglo XVI podrían haber permitido que alguien creara estos patrones utilizando un conjunto sin sentido de caracteres. Otro estudio concluía que las propiedades estadísticas de la escritura eran coincidentes con un galimatías.

Entropía de las palabras

Ahora, Marcelo Montemurro, de la Universidad de Manchester (Gran Bretaña), ha analizado el texto junto a otros colegas, utilizando una técnica que retira la mayoría de los términos con significado. “Decidimos que era la fórmula ideal para analizar este misterioso manuscrito –afirma Montemurro-. La gente ha estado discutiendo y discrepando durante décadas si se trataba de un engaño, así que esta nueva técnica podría permitir un acercamiento a la verdad”.

Sus resultados convalidan la idea de que el texto de Voynich contiene realmente un lenguaje secreto. Más allá de buscar patrones en las propias palabras, el método de Montemurro persigue más un patrón global en la frecuencia y el agrupamiento de las palabras que podría producir un significado. “Los resultados que conseguimos gracias a esta búsqueda arrojan una nueva luz sobre el contenido del volumen”, indica.

El método emplea una fórmula para encontrar la entropía de cada término, lo que supone una medida sobre cómo de frecuente es su utilización en el texto. Para uno de estos términos, los investigadores determinan su entropía en el texto original y en una versión mezclada de él. La diferencia entre las dos entropías, multiplicada por la frecuencia de la palabra, da la medida de cuánta información aporta.

El procedimiento reconoce que las palabras que son particularmente importantes aparecerán más frecuentemente, al tiempo que hace una distinción entre las palabras con un nivel bajo de información, como ‘y’, que aparecen por doquier en el texto, y las que aportan un nivel alto de información, como ‘idioma’, que podrían aparecer sólo en las áreas del texto en las que se aborde esa cuestión.

Marcadores de relación

Volviendo al origen de este trabajo en el año 2009, el acercamiento por medio de la entropía se centró en las palabras con significado en textos famosos de varios idiomas. En ‘El origen de las especies’, por ejemplo, las 10 palabras más informativas identificadas por esta fórmula incluían ‘especies’, ‘variedades’, ‘híbridos’, ‘formas’ y ‘géneros’. En ‘Moby Dick’, una de las palabras más importantes según este procedimiento era ‘ballena’.

Cuando se aplicó al texto de Voynich, la fórmula tomó varias palabras con una alta entropía que parecían ser específicas de diferentes secciones del manuscrito. El equipo también aplicó un análisis más exhaustivo del que se deducía cómo se relacionaban las palabras desconocidas, basándose en cómo lo hacían las agrupaciones de palabras en lenguas conocidas. A partir de ahí aplicaron estos marcadores de relación para comparar las diferentes partes del texto.

Siguiendo este método, el equipo encontró que los términos con una alta entropía en la sección que por sus ilustraciones parecía tratar de temas farmacéuticos y herbales eran más fáciles de relacionar con otros que los términos que aparecían en secciones sobre astrología, biología y fórmulas. “Eran los más fuertemente conectados lingüísticamente y también al nivel de sus representaciones pictóricas, puesto que sólo hay dos secciones en las que aparezcan estas plantas –explica Montemurro-. Nuestro análisis es el primero que, de hecho, relaciona, estas secciones a partir de su estructura lingüística exclusivamente”.

Agrupaciones de palabras

La técnica también medía la mejor manera de agrupar las palabras seleccionadas para maximizar su valor informativo. En novelas o capítulos que pertenecían a ciertos tópicos, las agrupaciones de los términos elegidos por su alta entropía tendían a ser bastante grandes, ya que contenían varios cientos de palabras. En contra de esto, en los libros que eran simplemente una lista de notificaciones, es decir, cuyas partes se presentaban sin ninguna conexión entre ellas, las agrupaciones de palabras –conocidas como escalas dominantes- podían ser mucho más pequeñas.

Montemurro y su equipo compararon las escalas dominantes en el manuscrito Voynich con las existentes en textos de un tamaño similar en varias lenguas distintas: en ‘El origen de las especies’ (en inglés), ‘Los archivos del Gran Historiador’ (en chino), las ‘Confesiones de San Agustín’ (en latín), más el código informático del lenguaje de programación Fortran y algunas secciones del código del ADN.

La escala dominante de las lenguas humanas tiene un tamaño de entre 500 y 700 palabras, mientras que la de Fortran se sitúa en torno a 300, y la del ADN sobre 10. Para el texto de Voynich era de unas 800. “Buscábamos ver si la estructura que emergía del análisis podía ser tan consistente como la de un idioma real –confiesa Montemurro-. Si hubiéramos dado con algo como el código del ADN, las conclusiones habrían arrojado más dudas sobre la naturaleza del manuscrito, pero dados los valores que obtuvimos, afirmamos que no puede descartarse que se trate de una lengua”.

Los defensores de la hipótesis sobre que se trata de un fraude no están convencidos todavía por estos hallazgos. En 2004, el científico informático Gordon Rugg, de la Keele Univertsity de Gran Bretaña, propuso un método de baja exigencia tecnológica por el que un bromista inteligente podría haber creado el manuscrito de Voynich completo sin haber inventado un idioma secreto previamente.

Un chiste viable

El ‘chistoso’ podría haber escrito primero una tabla de sílabas de galimatías en la que se incluyeran las raíces, prefijos y sufijos encontrados en el texto de Voynich, para después cubrirla con una carta con tres agujeros que desplazaría sobre su superficie para encontrar las ‘nuevas’ palabras. Empleando varias cartas diferentes con distintas disposiciones de los agujeros, se produce un texto que tendría la apariencia de un idioma, aunque no lo sea.

“El chiste es perfectamente viable”, afirma Rugg, y podría producir varias de las características que Montemurro encontró en las distribución de palabras del manuscrito Voynich. “La aparición de una estructura compleja no tiene por qué haber sido producida por una estructura interna compleja. Hay muchos procesos simples que generan resultados de mucha complejidad”.

El especialista en computación añade que este esfuerzo podría estar justificado por la sofisticación de los coleccionistas de libros de esa época, que podrían haber sometido el texto a algunos test antes de adquirirlo. Rugg también apunta que el manuscrito no muestra evidencias de errores que hayan sido cometidos durante la escritura. “Si el manuscrito de Voynich es una muestra un idioma real, o la persona que lo escribió no se preocupó de si estaba cometiendo errores, o escribió 200 páginas sin cometer ni uno solo de ellos, lo que es bastante improbable”, afirma.

Montemurro espera ahora poder analizar otras secuencias que aporten información no necesariamente lingüística, como el ADN o quizás incluso las señales neuronales. Esto podría ayudar a los genetistas a centrarse en los tramos más valiosos del ADN y revelar si las diferentes partes del cerebro ‘hablan con otras por medio de un código. “Pero el manuscrito de Voynich genera esta fascinación porque, por una única vez, no tenemos una conclusión sobre su significado”, admite Rugg. “Es como si a la historia de misterio más interesante de todos los tiempos alguien le hubiera arrancado las tres últimas páginas”, concluye.

 Fuente: Diario ABC España

http://www.abc.es/ciencia/20130627/abci-hallan-indicios-idioma-secreto-201306270947.html

Informó: Guillermo D. Giménez,

desde la costa de Arg