Templarios: un poco de Historia

Como algunos sabrán, soy editor de Phenomena Magazine en español. es por eso que a veces debo escribir artículos «Ad Hoc», es decir ciertos artículos que están más que nada para unir otros artículos o darle un cierre o comienzo. generalmente esto lo hago cada mes por una cuestión de que cada número lleva un especial. en el caso del mes de Diciembre de 2017, el tema fue Templarios en América. es por eso que decidí investigar y hacer un artículo sobre la historia de los templarios. ¡y me encanto hacerlo! tanto es así que estoy preparando dos artículos más: uno sobre las diferentes cruces utilizadas por los caballeros templarios, y otro sobre los signos templarios en distintos elementos de uso cotidiano. Pero en este momento, les quiero traer el artículo sobre la historia de los templarios. disfruten y compartan…

LOS COMIENZOS.

Europa vivía una etapa de expansión, luego de frenar una invasión de musulmanes y vikingos. La

Iglesia era cabeza de Europa e, incluso, había dicho que cualquiera que muriera peleando en nombre de la Iglesia, expiaría automáticamente sus pecados comparándolos, incluso, con los Mártires. Para 1099 Jerusalén fue recuperada de manos de los musulmanes. Esto generó un sentimiento religioso muy arraigado, llevando a los europeos a peregrinar a los lugares santos. Primero Roma, pero luego lugares como Santiago de Compostela y finalmente Jerusalén cuyo rey, en ese momento era Balduino I.

Los viajes de los peregrinos eran peligrosos, lleno de bandidos y asaltantes que robaban e incluso violaban y mataban a estos. Ya que Balduino I, no podía destinar recursos a la protección de los caminos, surge un grupo de nobles que decide custodiar los caminos y proteger a los fieles que peregrinaban a ciudad santa: «la Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón», más conocidos como Los Templarios.

PRIMEROS DÍAS DE LA ORDEN.

Como dijimos, Balduino no podía hacerse cargo de la vigilancia y protección de los caminos, ya que tenía un reino que reconstruir y además carecía de recursos y dinero. Es por eso que le entrega la custodia de los caminos a un grupo de nobles. Y no sólo eso. Les da refugio para ellos y sus equipos en la mezquita de al-aqsa que era nada menos que parte del Templo de Salomón. De ahí el nombre de la Orden. Balduino, además, escribe misivas a todos los reyes y príncipes de Europa para que presten ayuda y refugio, además de recursos, a la recién nada orden, tanto el poder político como la iglesia ve con buenos ojos a los templarios y unos años después, en 1129, en el concilio de Troyes, se redactaría la regla para la Orden. Esta regla habla de varios puntos, desde cómo llevar el pelo y la ropa, comportamiento, etc. Seguramente escrita en latín, modificada al llegar a Jerusalén. Algunos artículos podrían ser como este:


«Artículo X: Del comer carne en la semana. En la semana, si no es en el día de Pascua de Natividad, o Resurrección, o festividad de Nuestra Señora, o de Todos los Santos, que caigan, basta comerla en tres veces, o días, porque la costumbre de comerla, se entiende, es corrupción de los cuerpos. Si el martes fuere de ayuno, el miércoles se os dé con abundancia. En el domingo, así a los caballeros como a los capellanes, se les dé sin duda dos manjares, en honra de la santa Resurrección; los demás sirvientes se contenten con uno y den gracias a Dios.»

Una vez que la regla fue firmada, Hugues de Payens, líder del Temple, acompañado de 4 de los caballeros, salen a Europa, a sus ciudades natales primero, a conseguir

donativos para la orden. Y vuelven no sólo con el dinero, sino con 300 caballeros, además de escuderos, pajes, hombres de armas, etc. El ejército templario comienza a tomar forma.

Las bulas Omne Datum Optimum (1139), Milites Templi (1144) y Militia Dei (1145) confirmaron los privilegios de la orden. Estas otorgaban a los templarios una autonomía real respecto de los obispos y quedaban sujetos tan solo a la autoridad papal. Se les permitía tener sus propios capellanes y sacerdotes pertenecientes a la orden y les otorgaron el poder de recaudar bienes y dinero de varias formas. Por ejemplo, tenían derecho de limosnas una vez al año. En 1167 (o en 1187, según distintas fuentes) se redactaron los estatutos jerárquicos de la orden, una especie de reglamento que desarrollaba artículos de la regla y normaba aspectos necesarios que no habían sido tenidos en cuenta por la regla primitiva. Durante su estancia inicial en Jerusalén se dedicaron únicamente a escoltar a los peregrinos que acudían a los Santos Lugares, y, ya que su escaso número (nueve) no permitía que realizaran actuaciones de mayor magnitud.

Jacques de Molay

Sin embargo, su número aumentó de manera significativa a aprobarse la regla, y ese fue el inicio de la gran expansión de los pauvres chevaliers du temple. Hacia 1170, unos cincuenta años después de su fundación, los caballeros de la Orden del Templo se extendían ya por tierras de las actuales naciones de Francia, Alemania, Reino Unido, España y Portugal. Su expansión territorial contribuyó a incrementar enormemente su riqueza, la mayor en todos los reinos de Europa.

Hacia 1220, cien años más tarde de su fundación oficial, la Orden era la organización más grande de Occidente, en todos los sentidos (desde el militar hasta el económico), con más de 9000 encomiendas repartidas por toda Europa, unos 30 000 caballeros y sargentos (más los siervos, escuderos, artesanos, campesinos, etc.), más de 50 castillos y fortalezas en Europa y Oriente Próximo, una flota propia anclada en puertos propios en el Mediterráneo (Marsella) y en La Rochelle (en la costa atlántica de Francia). Los templarios participaron de forma destacada en la Segunda Cruzada, durante la cual protegieron al rey Luis VII de Francia, luego de sus derrotas ante los turcos. Hasta tres grandes maestres cayeron presos en combate en un lapso de 30 años: Bertrand de Blanchefort (1157), Eudes de Saint-Amand y Gerard de Ridefort (1187).

Guido di Lusignano

Pero las derrotas ante Saladino, sultán de Egipto, los hicieron retroceder. Así, el 4 de julio de 1187, en la batalla de los Cuernos de Hattin, que tuvo lugar en Tierra Santa, al oeste del mar de Galilea, en el desfiladero conocido como Cuernos de Hattin (Qurun-hattun), el ejército cruzado, formado principalmente por contingentes templarios y hospitalarios a las órdenes de Guido de Lusignan, rey de Jerusalén, y de Reinaldo de Châtillon, se enfrentó a las tropas de Saladino. Este les infligió una gran derrota, en la que el gran maestre de los templarios Gérard de Ridefort cayó prisionero y perecieron muchos templarios y hospitalarios. Saladino tomó posesión de Jerusalén y terminó con el reino que había fundado Godofredo de Bouillón. Sin embargo, la presión de la Tercera Cruzada y las gestiones de Ricardo I de Inglaterra (llamado Corazón de León) lograron un acuerdo con Saladino para convertir Jerusalén en una especie de ciudad libre para el peregrinaje.

Las Cuarta, Quinta y Sexta cruzadas, a las que también participó el Temple, no tuvieron repercusiones prácticas en Tierra Santa o fueron episodios demenciales.

En 1291 se produjo la Caída de Acre, con los últimos templarios luchando junto a su maestre, Guillaume de Beaujeu. Constituyó el fin de la presencia cruzada en Tierra Santa, pero no el fin de la Orden del Temple, que mudó su cuartel general a Chipre, isla comprada a Ricardo Corazón de León, pero que hubieron de devolver al rey inglés ante la rebelión de los habitantes.

Hughes de Payens

La convivencia de templarios y soberanos en Chipre (de la familia Lusignan) fue incómoda hasta que la orden participó en la revuelta palaciega que destronó al rey Enrique II de Chipre para entronizar a su hermano Amalarico. Esto permitió a la orden sobrevivir en la isla hasta varios años después de su disolución en el resto de la cristiandad (1310).

Los templarios intentarían reconquistar espacios para penetrar nuevamente desde Chipre al Cercano Oriente. Fue la única de las tres grandes órdenes de caballería que lo intentó: los hospitalarios y los caballeros teutónicos orientaron sus intereses a otros lugares. La isla de Arwad, perdida en septiembre de 1302, fue la última posesión de los templarios en Tierra Santa. Los jefes de la guarnición o murieron (Barthélemy de Quincy y Hugo de Ampurias) o fueron capturados (fray Dalmau de Rocabertí).

A la postre, este esfuerzo se revelaría inútil, no tanto por la falta de medios o de voluntad como por el hecho de que la mentalidad había cambiado y a ningún poder de Europa le interesaba conquistar los Santos Lugares. Los templarios quedaron aislados. De hecho, una de las razones por las que al parecer Jacques de Molay se encontraba en Francia cuando lo capturaron era su intención de convencer al rey francés para emprender una nueva cruzada.

Sello Templario

El último gran maestre, Jacques de Molay, se negó a aceptar el proyecto de fusión de las órdenes militares bajo un único rey soltero o viudo (Proyecto Rex Bellator, impulsado por Ramón Llull), a pesar de las presiones papales. El 6 de junio de 1306 fue llamado a Poitiers por el papa Clemente V para un último intento, de unión tras cuyo fracaso, el destino de la orden quedó sellado. Felipe IV de Francia convenció a Clemente V, fuertemente ligado a Francia, de que iniciase un proceso contra los templarios. La corona francesa estaba muy endeudada con la orden, entre otras cosas, por el préstamo que su abuelo Luis IX solicitó para pagar su rescate tras ser capturado en la Séptima Cruzada. Además, el rey buscaba un Estado fuerte, con el rey que concentrara todo el poder (frente al de la Iglesia y al de las diversas órdenes religiosas, como los templarios). Para ello se sirvieron de las acusaciones de un tal Esquieu de Floyran, espía a las órdenes tanto de la Corona de Francia como de la Corona de Aragón. Se acusó a los templarios de sacrilegio a la cruz, herejía, sodomía y adoración a ídolos paganos (principalmente, de adorar a Baphomet, una cabeza demoniaca, sobre la que volveremos en otras ediciones), de escupir sobre la cruz, renegar de Cristo a través de la práctica de ritos heréticos, y de tener contacto homosexual, entre otras cosas.

Felipe despachó correos a todos los lugares de su reino, con órdenes estrictas de que nadie los abriera hasta después del jueves, 12 de octubre de 1307, en la que se podría decir que fue una operación conjunta simultánea en toda Francia. En esos pliegos se ordenaba capturar a todos los templarios y requisar sus bienes en toda Europa, orden que fue llevada a cabo en los meses siguientes. Se cree que este pedido (no abrir las cartas hasta después del 12, es lo que genero la creencia del día viernes 13).

De esta manera, en Francia, Jacques de Molay, último gran maestre de la orden, y ciento cuarenta templarios fueron encarcelados y sometidos a torturas, mediante la cual consiguieron que la mayoría de los acusados se declararan culpables de los cargos, inventados o no. Algunos incluso confesaron sin tortura, por miedo a ella. La amenaza fue suficiente. Tal fue el caso del mismo gran maestre, que luego admitió haber mentido para salvar la vida.

En los otros países europeos, las acusaciones no fueron tan severas, y sus miembros fueron absueltos, Pero, a raíz de la disolución de la orden, los templarios se dispersaron. Sus bienes se repartieron entre los diversos estados y la orden de los Hospitalarios.

En la Península Ibérica pasaron a la corona de Aragón en el este peninsular, a Castilla en el centro y norte, a Portugal en el oeste y a los Hospitalarios. Tanto en Aragón como en Castilla surgieron varias órdenes militares que tomaron el relevo a la disuelta, como la orden de los Frates de Cáceres, Santiago, Montesa, Calatrava o Alcántara, a las que se concedió la custodia de los bienes requisados. En Portugal, el rey Dionisio les restituye en 1317 como Militia Christi o Caballeros de Cristo, asegurando así sus pertenencias (por ejemplo, el castillo de Tomar) en este país. En Polonia, los Hospitalarios recibieron la totalidad de las posesiones de los Templarios.

Actualmente en los archivos vaticanos se encuentra el pergamino de Chinon, que contiene la absolución del papa Clemente V a los Templarios.

En la lista de cargos reunidos contra los templarios aparecen más de cien acusaciones. Las referentes a la idolatría son: adoración de un gato que se les aparecía en las asambleas, que en cada provincia había ídolos, a saber, cabezas, alguna con tres caras, otras con una, y otras era una calavera humana; que adoraban a esos ídolos, o a ese ídolo, y especialmente durante los grandes capítulos y asambleas, que las veneraban, que las veneraban como a Dios, que decían que esa cabeza podía salvarlos o hacerlos ricos, que les dio la riqueza de la Orden, que hizo que los árboles florecieran o que la tierra germinase, que tocaban o rodeaban cada cabeza de los citados ídolos con pequeños cordones que luego se ceñían alrededor del cuerpo, cerca de la camisa o de la carne, y que actuaban así como veneración a un ídolo.

LA BANCA

Uno de los aspectos en los que la orden destacó de manera extremadamente rápida y sobresaliente fue a la hora de afianzar todo un sistema socio-económico sin precedentes en la historia. La dura tarea de llevar un frente en ultramar les hizo proveerse de una increíble flota, una red de comercio fija y establecida, así como de buen número de posesiones en Europa para mantener en pie un flujo de dinero constante que permitiera subsistir al ejército defensor en Tierra Santa.

A la hora de dar donaciones, la gente lo hacía de buena gana; unos, por ganarse el cielo; otros, para quedar bien con la Orden. De este modo, la Orden recibía posesiones, bienes inmuebles, parcelas, tierras, títulos, derechos, porcentajes en bienes, e incluso pueblos y villas enteras con sus correspondientes derechos y aranceles. Muchos nobles europeos confiaron en ellos como guardianes de sus riquezas e incluso muchos templarios fueron usados como tesoreros reales. Fue el caso del reino francés, que dispuso de tesoreros templarios que tenían la obligación de personarse en las reuniones de palacio en las que se debatiera el uso del tesoro.

Para mantener un flujo constante de dinero, la Orden tenía que tener garantías de que el capital no fuera usurpado o robado en sus desplazamientos. Con este fin, estableció en Francia una serie de redes de encomiendas, repartidas prácticamente por toda la geografía francesa y que no distaban más de un día de viaje unas de otras. Así se aseguraban de que los comerciantes durmieran siempre a resguardo bajo techo y garantizar siempre la seguridad de sus caminos.

No sólo supieron crearse todo un sistema de mercado, sino que se convirtieron en los primeros banqueros desde la caída de Roma. Lo hicieron a sabiendas de la escasez de moneda en la vieja Europa y ofreciendo en sus tratos intereses mucho menos usurarios que los ofrecidos por los mercaderes judíos. Así pues, crearon libros de cuentas, la contabilidad moderna, los pagarés e incluso la primera letra de cambio. En esta época pesaba mucho la idea de transportar dinero en metálico por los caminos, y la Orden dispuso de documentos acreditativos para poder recoger una cantidad anteriormente entregada en cualquier otra encomienda de la orden. Solamente hacía falta la firma, o en su caso, el sello.

COMERCIANTES DE RELIQUIAS

Los templarios tuvieron uno de sus más lucrativos negocios en la comercialización de reliquias. Distribuían el óleo del milagro de Saidnaya, un santuario a 30 km de Damasco a cuya Virgen se atribuía el milagro de exudar un líquido oleoso. Lo embotellaban en pequeños frascos y lo distribuían en Occidente. Al parecer, también comercializaron numerosos fragmentos del Lignum Crucis, la Santa Cruz en la que se decía había estado crucificado Jesucristo y que se decía habían encontrado ellos. Sin embargo, sus operaciones económicas siempre tuvieron como meta dotar a la Orden de fondos suficientes como para mantener en Tierra Santa un ejército en pie de guerra constante. Y por ello el lema de la Orden:

“Non nobis, Domine, non nobis, sed Nomini Tuo da gloriam” (No a nosotros, Señor, no a nosotros sino a Tu Nombre da la gloria)

en futuros articulos, nos adentraremos en distintas misterios, como que es, segun mis investigaciones, el baphomet

Bibliografía 

Barber, Malcolm (2001). Templarios: la nueva caballería. Barcelona: Martínez Roca. ISBN 84-270-2723-0.

Barceló, E. (1998). Los Templarios.

Claraval, Bernardo de: Elogio de la Nueva Milicia Templaria. Madrid. Ediciones Siruela, 1994. ISBN 84-7844-867-5

Cordero, Víctor “Historia real de la Orden del temple. Desde el siglo XII hasta hoy”. Editorial Punto Rojo, ISBN 978-841600701-1

Garrido, Luis, 1001 preguntas y respuestas sobre los templarios. Ediciones Libro Hobby, 2003. ISBN 978-84-9736-469-0

Pascual, Fernando, “Los templarios, más allá de la leyenda” (Revista Ecclesia 21 (2007), pp. 91-106)

Templespaña: Codex Templi. Ed. Aguilar, Madrid, 2005.

«Historia del Orden y Caballería de los templarios» por Pedro Rodríguez Campomanes

¿Trabajó Luis Elizondo en el AATIP?

Traducción del articulo «LOS MEDIOS AMAN A ESTE EXPERTO EN OVNIS QUE DICE QUE TRABAJÓ PARA UN OSCURO PROGRAMA DEL PENTÁGONO. ¿LO HIZO?» https://theintercept.com/2019/06/01/ufo-unidentified-history-channel-luis-elizondo-pentagon/

artículo escrito por Keith Kloor, el 1° de junio de 2019

No hay evidencia perceptible de que Luis Elizondo haya trabajado alguna vez para un programa OVNI del gobierno, y mucho menos dirigido uno.

UNA DE LAS primeras imágenes en el episodio de apertura del nuevo programa de History Channel «Unidentified: Inside America’s UFO Investigation» es un titular de 2017 del New York Times proyectado en una pantalla parpadeante: «Auras resplandecientes y ‘dinero negro’: el misterio del Programa OVNI del Pentágono«.

Es la  historia que lanzó a Luis Elizondo al ojo público, el artículo que “conmocionó al mundo”, declara el narrador de “Unidentified”, antes de continuar, “Un programa clandestino del gobierno de Estados Unidos había estado investigando OVNIs. Durante ocho años, el programa secreto estuvo a cargo de este hombre, Lue Elizondo”. Luego, la cámara muestra una imagen del ex oficial de casos de inteligencia militar en una casa a oscuras mirando con cautela a través de las persianas medio corridas.

Es una escena extraña. ¿Elizondo está buscando extraterrestres o es un tipo malo de su antigua vida de fantasma? De cualquier manera, el programa de History Channel, que se estrenó el viernes y se promociona como «novela de no ficción innovadora», sigue a Elizondo mientras vuelve a investigar extraños incidentes de OVNIs de los que dice que se enteró cuando estaba en el Pentágono dirigiendo el Advanced Aerospace. Programa de Identificación de Amenazas, conocido como AATIP. Es como si el agente Fox Mulder le hubiera entregado sus Expedientes X a otro agente del gobierno paranoico con cara de pug y barba de macho cabrío. En el screener que vi para «Unidentified», el narrador dice que Elizondo renunció al Pentágono porque estaba «frustrado por lo que dice que fue un encubrimiento».

Cualquiera que sea la verdad sobre los OVNIs de otro mundo (cuestionen una mirada colectiva de los científicos), falta un detalle crucial en «Unidentified», así como en todas las muchas historias que han citado a Elizondo desde que se reveló hace casi dos años a un Medios de comunicación con los ojos muy abiertos: No hay evidencia discernible de que alguna vez haya trabajado para un programa OVNI del gobierno, y mucho menos dirigido uno.

Sí, AATIP existió, y «realizó investigaciones e investigaciones sobre fenómenos aéreos no identificados», me dijo el portavoz del Pentágono, Christopher Sherwood. Sin embargo, agregó: «Sr. Elizondo no tenía responsabilidades con respecto al programa AATIP mientras trabajaba en la OUSDI (Oficina del Subsecretario de Defensa para Inteligencia), hasta el momento en que renunció a partir del 4/10/2017».

Eso contradice directamente un correo electrónico enviado por un portavoz de To The Stars Academy of Arts & Science, una compañía de investigación y entretenimiento (traduccion literal) de OVNIs a la que se unió Elizondo después de dejar el Departamento de Defensa.

No hay evidencia perceptible de que Luis Elizondo haya trabajado alguna vez para un programa OVNI del gobierno, y mucho menos dirigido uno.

El correo electrónico fue enviado hace más de un año por Kari DeLonge, representante de relaciones públicas de TTSA, a John Greenewald, investigador de OVNIs que administra un archivo en línea de documentos gubernamentales obtenidos por la Ley de Libertad de Información en un sitio web llamado The Black Vault. En ese momento, Greenewald se sintió frustrado por la falta de información tangible sobre el papel de AATIP y Elizondo; además, Elizondo había rechazado las solicitudes de entrevista de Greenewald.

Greenewald me dijo que le había preguntado a DeLonge específicamente dónde trabajaba Elizondo dentro del Departamento de Defensa cuando dirigía AATIP.

«Hola John, gracias por comunicarte», escribió DeLonge. «Inicialmente, el programa se agotó [la Agencia de Inteligencia de Defensa], pero cuando Lue asumió el cargo en 2010 como Director, lo ejecutó desde la Oficina del Secretario de Defensa (OSD) bajo el Subsecretario de Defensa para Inteligencia (USDI). ). Espero que se aclare».

Traté de contactar a Elizondo varias veces por correo electrónico y su teléfono celular. Él no ha respondido. No es como si estuviera de retiro en alguna parte; Me di cuenta de que en el período previo a su turno estelar en el nuevo programa de History Channel, ha estado hablando con todos, desde el New York Times hasta personalidades de los medios de comunicación ovni y blogueros militares.

De hecho, a juzgar por todas las historias de OVNIs que iluminaron Internet esta semana, el autodenominado «espía de carrera» está teniendo otro gran momento en el centro de atención de los medios. El momento es una coincidencia auspiciosa o la máquina de relaciones públicas bien engrasada de la brigada de «platillos voladores está aquí» está trabajando horas extras.

OTRO DETALLE IMPORTANTE que se pasa por alto o se deja completamente fuera de la cobertura apasionante que rodea el lanzamiento de «Unidentified» es la relación entre su productor ejecutivo, Tom DeLonge, Elizondo y otros exfuncionarios del Pentágono y miembros de la comunidad de inteligencia que aparecen en el programa.

DeLonge, un músico famoso por su banda, Blink-182 y entusiasta de los OVNIs desde hace mucho tiempo , es cofundador y director ejecutivo interino de To the Stars, la compañía a la que se unió Elizondo en octubre de 2017, varios días después de que renunció al Departamento de Defensa. Desde el inicio de la empresa, ciertos miembros de su «equipo de élite», incluido Elizondo, han aparecido con frecuencia en los medios de comunicación.

Esta semana es un buen ejemplo. Otro exfuncionario del Pentágono con un papel destacado en “Unidentified” apareció hace varios días en “Fox & Friends”.

“Sabemos que existen los ovnis”, dijo en el programa Chris Mellon, subsecretario adjunto de defensa para inteligencia en las administraciones de Clinton y George W. Bush. “Esto ya no es un problema. El problema es ¿por qué están aquí? ¿De dónde están viniendo? ¿Y cuál es la tecnología detrás de estos dispositivos que estamos observando?

Mellon, como Elizondo, trabaja para To the Stars (su título, según el sitio web de la empresa, es asesor de asuntos de seguridad nacional). “Fox & Friends” se olvidó de mencionar esta conexión, junto con el hecho de que el programa de History Channel fue realizado por la compañía para la que trabajan Elizondo y Mellon.

No me sorprende. A estas alturas, Elizondo y Mellon han llegado a depender de una prensa en gran medida pasiva y crédula para generar titulares sensacionalistas sobre OVNIs.

EN MEDIO DE LA MONTAÑA de cobertura mediática de Elizondo en los últimos dos años, solo he encontrado una historia que proporciona una confirmación oficial de que encabezó el programa OVNI del gobierno conocido como AATIP.

“La portavoz del Pentágono, Dana White, confirmó a Politico que el programa existía y que Elizondo lo dirigía”, escribió Bryan Bender en diciembre de 2017. (A principios de este año, White, un designado político de la administración Trump, renunció en medio de una investigación interna por cargos de mala conducta).

Pero el portavoz del Pentágono, Christopher Sherwood, me dijo que «no puede confirmar» la declaración de White.

Da la casualidad de que Bender, quien es el editor de defensa de Politico, tuvo un papel recurrente en el primer episodio de “Unidentified”. Apareció ante la cámara en numerosas ocasiones como una especie de testigo de carácter autoritario para Elizondo, Mellon y sus investigaciones sobre OVNIs.

“Si estuvieras tratando de encontrar la brigada A de ex funcionarios gubernamentales de alto nivel que hablarían sobre este tema, realmente no puedes pensar en un mejor equipo”, dice Bender en la pantalla. “Lue Elizondo, Chris Mellon: estos muchachos todavía tienen autorizaciones de seguridad, todavía tienen redes en Washington, todavía están en el negocio, por así decirlo”.

“Sabemos que existen los ovnis. Esto ya no es un problema. El problema es ¿por qué están aquí? ¿De dónde están viniendo? ¿Y cuál es la tecnología detrás de estos dispositivos que estamos observando?

Esa última parte suena como una referencia críptica al trabajo por contrato que podrían estar haciendo para una agencia de inteligencia de EE. UU. o alguna otra entidad gubernamental. Elizondo me confirmó a principios de este año que, de hecho, está trabajando como contratista del gobierno, “pero no es lo que crees que es”, dijo. Mellon no respondió a mi solicitud de comentarios.

En la febril comunidad OVNI, en la que las teorías de la conspiración han prosperado durante mucho tiempo como un virus mutante (a veces con buenas razones), algunos sospechan que DeLonge está siendo interpretado como un idiota útil, y que su To the Stars Academy es una fachada para algún tipo de proyecto de operaciones encubiertas.

Si no es un títere, ciertamente es una figura extraña para Mellon y Elizondo a la que enganchar sus carros.

Tom DeLonge, director de TTSA

De hecho, toda la historia de origen de To the Stars, que DeLonge recapituló en un extraño lanzamiento público  en octubre de 2017 y en una entrevista aún más extraña con el presentador del podcast Joe Rogan, es bastante loca. En resumen, DeLonge afirma que él es el buque elegido por los militares para la divulgación de OVNIs.

«¿Por qué tú?» preguntó Rogan en su podcast. «¿Qué podrías hacer?»

“Comunicación”, respondió DeLong. “No tienen forma de hacer una película, un libro. No tienen forma de participar en un programa como este”.

Vale la pena señalar que, varios años antes de que DeLonge asumiera esta trascendental tarea de comunicaciones, creó un sitio web llamado Strange Times que era esencialmente un centro de intercambio de noticias y conspiraciones sobre OVNIs. “Piense en ello como un Huffington Post para la multitud que usa cascos de papel de aluminio”, escribió un bloguero de música.

De alguna manera, debemos creer que esta es la mentalidad con la que los antiguos miembros serios de la comunidad militar y de inteligencia buscaron unir fuerzas. Pero quizás haya una respuesta más inocente. To the Stars, que recaudó más de $2 millones de inversionistas, fue promocionada originalmente como una compañía de investigación de OVNIs que exploraría los «límites externos de la ciencia», pero su presentación ante la Comisión de Seguridad e Intercambio la identifica como una «producción de películas y cintas de video», causó inquietud.


Destacado:


Esa designación parece apropiada ahora con la realización de «Unidentified», que incluye a DeLonge como productor ejecutivo. (También aparece de manera destacada en el programa). Parece que se está riendo el último de todos los que lo llamaron Looney tunes por haber perseguido Bigfoot y platillos voladores en el desierto de Nevada.

EL PROGRAMA DE IDENTIFICACIÓN DE AMENAZAS AEROESPACIALES AVANZADAS recibió una amplia cobertura de prensa después de que Elizondo revelara su existencia hace casi dos años. “Puedes reírte si quieres, pero mucha gente se está tomando esta revelación en serio”, dijo Brett Baer en Fox News días después de que el New York Times  publicara la historia  con su lujosa portada dominical el 17 de diciembre de 2017.

Prácticamente de la noche a la mañana, Elizondo pasó de vivir «en las sombras», según sus palabras, a saltar entre los estudios de noticias por cable, donde habló gravemente sobre los “vehículos aéreos no identificados” hipersónicos que desafían la gravedad y que, en los últimos años, habían invadido el entrenamiento militar. áreas en espacio aéreo restringido. Muchos de estos informes estaban convenientemente ilustrados con videos tomados de cámaras de cabina de aviones de combate F-18 que Elizondo había arreglado para que el Pentágono los publicara justo antes de renunciar. Las imágenes granuladas de objetos diminutos que se lanzan como dardos, combinadas con las  afirmaciones sinceras de Elizondo de «evidencia convincente» para «fenómenos» que no pudo identificar, hecho para una gran televisión. (Sherwood, el vocero del Pentágono, dijo que los videos fueron publicados “con fines de investigación… y no para el público en general”, lo que parece una distinción sin sentido dado su uso generalizado por parte de las organizaciones de noticias).

Meses después, después de que la atención de los principales medios de comunicación se calmara, Elizondo llegó al circuito de banquetes de OVNIs, donde acarició los egos de los creyentes. “Es posible que la gente te haya asociado con ser marginal o por ahí” , dijo a una audiencia absorta de cientos en una conferencia de OVNIs en julio pasado. «Todo el tiempo, tenías razón». Fue el primer foro público en el que Elizondo expuso la historia y los objetivos de la AATIP; Los fragmentos de sonido de su charla se esparcieron a lo largo del primer episodio de “Unidentified”.

El Periodista George Knapp

Para entonces, sin embargo, los investigadores de OVNIs de larga data tenían problemas para descubrir qué hacía exactamente el programa, así como el alcance del papel de Elizondo. Las solicitudes de FOIA se estaban secando.

El material de archivo granulado de objetos diminutos que se lanzan como dardos, combinado con las fervientes afirmaciones de Elizondo de «evidencia convincente» para «fenómenos» que no pudo identificar, hizo una gran televisión.

Elizondo estaba listo para ellos. “En el Departamento de Defensa, siempre hay un rastro de papel”, dijo a la audiencia en la conferencia OVNI. “Cuando estableces una organización, hay un rastro de papel. Cuando disuelve una organización, hay un rastro de papel. No encontrará uno para este programa”.

Algunos documentos dudosos y no oficiales se filtraron a George Knapp, un periodista de televisión de Las Vegas que, durante décadas, ha sido un elemento fijo en la órbita de los medios OVNI. Knapp ha sido un defensor vocal de Elizondo y DeLonge durante los últimos dos años, rechazando a los críticos que han planteado preguntas espinosas sobre To the Stars. Knapp también compró acciones de la empresa, algo que no siempre ha revelado a los lectores y espectadores en sus reportajes.

En un correo electrónico a The Intercept, Knapp reconoció haber comprado 400 acciones de la academia en 2018, “no como una inversión, sino como una forma de apoyar su empresa incipiente y su trabajo”. Escribió que había “hecho pública esa información” e “informado a su empleador” en KLAS-TV en Las Vegas. Knapp también dijo que puso las acciones en un fideicomiso que “sería donado a una organización benéfica”. Él cree que la transacción se ha completado y que ahora posee «cero acciones en la empresa», escribió.

Da la casualidad de que Knapp también apareció en el primer episodio de «Unidentified», elogiando a DeLonge por sus esfuerzos «sin precedentes» para avanzar en el tema de los OVNIs.

Otro elemento fijo en la órbita de los OVNIs es John Greenewald, el investigador de la FOIA y una especie de antítesis de Knapp. Inicialmente entusiasmado con To the Stars, Greenewald se volvió cada vez más escéptico cuando no pudo verificar muchas de las afirmaciones de Elizondo sobre el programa OVNI del gobierno a través de solicitudes de FOIA y conversaciones con representantes del Pentágono. Entonces, el año pasado, Greenewald se acercó a la portavoz de To the Stars, Kari DeLonge (hermana de Tom), para obtener más información sobre la participación de Elizondo en AATIP.

Mencioné la respuesta de Kari DeLonge, sobre que Elizondo se hizo cargo de AATIP y lo ejecutó «desde la Oficina del Secretario de Defensa (OSD) bajo el Subsecretario de Defensa para Inteligencia (USDI)» – a Sherwood, el portavoz del Pentágono que le había dicho me dijo inequívocamente que Elizondo “no tenía responsabilidades con respecto al programa AATIP mientras trabajaba en OUSDI”.

Luego le pregunté a Sherwood cómo sabía que Elizondo no había trabajado para AATIP durante su tiempo en la Oficina del Subsecretario de Defensa para Inteligencia, donde estuvo destinado desde 2008 hasta su retiro en 2017. Sherwood dijo que había hablado con lideres de OUSDI, incluidas las personas que «todavía están allí» desde el momento en que Elizondo comenzó a trabajar en la oficina.

¿Quizás Elizondo estaba dirigiendo AATIP bajo el control de otra oficina o agencia dentro del Departamento de Defensa? Sherwood reconoció que Elizondo “trabajó para otras organizaciones en el Departamento de Defensa”. Pero eso también habría contradicho la declaración de Kari DeLonge a Greenewald.

Kari DeLonge no respondió a múltiples solicitudes de comentarios.

Vale la pena señalar que, aunque Elizondo se ha esforzado por proporcionar varios documentos a los periodistas (incluyéndome a mí) para establecer su buena fe, no parece haber proporcionado ningún material que valide su conexión con el programa OVNI del gobierno que insiste en dirigir. Sin memorandos, sin correos electrónicos discutiendo entregas o hallazgos, y sin documentos dirigidos a él o de él que lo conecten con AATIP.

Los documentos que ha proporcionado incluyen evaluaciones de desempeño anuales recientes del Departamento de Defensa y su carta de renuncia del 4 de octubre de 2017 al entonces secretario de Defensa James Mattis, que aparentemente lleva el sello de la Oficina del Subsecretario de Defensa. En la carta, Elizondo alude a la oposición interna en el Pentágono para investigar los OVNIs que, según él, amenazaban a los pilotos de la Marina y representaban una «amenaza existencial para nuestra seguridad nacional». Se iba, insinuaba fuertemente en su carta, porque el Pentágono no se estaba tomando esa amenaza en serio.

La carta no menciona la AATIP ni el papel de Elizondo como su director.

EN “UNIDENTIFIED”, Bender de Politico describe a Elizondo como “en muchos sentidos, un enigma. Aquí hay un tipo que pasó décadas en la comunidad de inteligencia”.

Eso parece ser cierto. Elizondo se retiró como funcionario de la Subsecretaría de Defensa para Inteligencia. Una búsqueda en registros públicos también revela una serie de domicilios de Elizondo durante las últimas dos décadas que están cerca de instalaciones de inteligencia en Toa Baja, Puerto Rico (el sitio de un programa de vigilancia del gobierno no reconocido llamado “Echelon”) y en Grovetown, Georgia.

“Siendo de Georgia, les puedo asegurar que no hay razón para que alguien en su sano juicio viva en Grovetown a menos que esté trabajando en Fort Gordon, hogar de las principales unidades de inteligencia de señales y escuela del Ejército”, Tim McMillan , quien, al igual que Greenewald , tiene un interés desde hace mucho tiempo en los OVNIs, pero ha llegado a dudar de la participación de Elizondo en cualquier programa gubernamental de OVNIs.

Leslie Kean

En 2017, cuando Elizondo se reveló ante el Times, fue retratado como un denunciante reacio y un poco paranoico . Los tres reporteros que compartieron las líneas de la historia, incluida la periodista independiente Leslie Kean (quien escribió en 2016 que tenía el «privilegio de dar la bienvenida» a Chris Mellon a la organización de OVNIs a la que pertenecía) conocieron a Elizondo en un «hotel anodino de Washington donde se sentó con de espaldas a la pared, vigilando la puerta».

En el podcast del Times, “The Daily”, Helene Cooper, corresponsal del periódico en el Pentágono, describió a Elizondo como un “tipo espeluznante y reservado”, pero agregó que era “completamente creíble”. Le mostró documentos, fotos y videos militares de OVNIs potenciales, que le parecieron fantásticos, pero también persuasivos. “Le creí”, dijo Cooper en el podcast. “Me pareció completamente creíble en ese momento”.

Más tarde, después de salir de la habitación del hotel, Cooper reconoció que le surgieron dudas. Al final, sin embargo, decidió que lo más importante era si el programa OVNI del Pentágono era real. Eso, dijo, era el centro de la historia.