Cuando hablamos
de la teoría de los Antiguos Astronautas tenemos literalmente cientos de
historias en muchos libros que pueden ser explicadas bajo la lupa de la
modernidad. Historias que podemos y vamos a contar en este blog.
Así como hay libros,
hay escritores que se encargaron de mostrarnos lo equivocados que estaban
nuestros antepasados a la hora de reportar lo visto. Buenos testigos, pero con
pocas herramientas a la hora de explicar.
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| Erich Von Däniken |
Erich Von Däniken es uno de estos
autores. En su libro Recuerdos del Futuro,
dice abiertamente que Ezequiel vio una Nave extraterrestre. Transcribo la parte
del libro en que habla de esto.
…“El Viejo
Testamento da algunas descripciones impresionantes en las cuales Dios solo o
sus ángeles, vuelan derecho desde el cielo haciendo un enorme ruido y
provocando nubes de humo. Una de las más originales descripciones de esos
incidentes nos viene contado por el profeta Ezequiel:
«Entonces
sucedió que en el trigésimo año, en el cuarto mes, en el quinto día del mes,
estaba yo entre los cautivos al borde del río Cobar, que los cielos se
abrieron… Y yo miré y un remolino vino desde el norte, una gran nube, y un
fuego enroscándose en sí mismo, y una claridad había a su alrededor, y de su
centro como del color del ámbar. También del medio vinieron cuatro criaturas
vivientes. Y ésta era su apariencia: eran parecidos a los hombres. Y cada uno tenía
cuatro caras, y cada uno tenía cuatro alas.
Y sus pies eran derechos; y la base de sus pies era
como la base de la pata de un ternero; y lanzaban chispas como del color de
lustrosas brasas».
Ezequiel da detalles precisos del aterrizaje de este
vehículo. Describe una nave que viene del norte, emitiendo rayos y brillando y
levantando una gigantesca nube de arena del desierto. Ahora, el Dios del
antiguo testamento se supone omnipotente. ¿Entonces por qué este todopoderoso
Dios tiene que venir de una dirección en particular? ¿No puede estar en
cualquier lugar que quiera sin todo este ruido y escándalo? Ezequiel da
detalles precisos del aterrizaje de este vehículo. Describe una nave que viene
del norte, emitiendo rayos y brillando y levantando una gigantesca nube de
arena del desierto. Ahora, el Dios del antiguo testamento se supone
omnipotente. ¿Entonces por qué este todopoderoso Dios tiene que venir de una
dirección en particular? ¿No puede estar en cualquier lugar que quiera sin todo
este ruido y escándalo?
Sigamos el relato del testigo Ezequiel un poco más: «Mientras estaba yo mirando los animales,
apareció una rueda sobre la tierra, junto a cada uno de los animales; la cual
tenía cuatro caras o frentes; y las ruedas y la materia de ellas era a la vista
como del color del mar; y todas cuatro eran semejantes, y su forma y su
estructura eran como de una rueda que está en medio de otra rueda. Caminaban
constantemente por sus cuatro lados, y no se volvían cuando andaban. Asimismo
las ruedas tenían tal circunferencia y altura, que causaba espanto el verlas; y
toda la circunferencia de todas cuatro estaba llena de ojos por todas partes. Y
caminando los animales, andaban igualmente también las ruedas junto a ellos; y
cuando los animales se levantaban de la tierra, se levantaban también del mismo
modo las ruedas con ellos».
La descripción es asombrosamente buena. Ezequiel dice
que cada rueda estaba en el medio de otra. ¡Una ilusión óptica! Para nuestra
manera de pensar lo que vio fue uno de esos vehículos especiales que los
americanos usan en el desierto y terreno pantanoso. Ezequiel observó que las
ruedas se elevaban del suelo simultáneamente con las criaturas aladas. Estaba
en lo cierto. Naturalmente las ruedas de un vehículo multipropósito, digamos un
helicóptero anfibio, no se quedan en el suelo cuando arranca.
Más de Ezequiel: «Hijo
del hombre, párate en tus pies y te hablaré».
El narrador oyó esta voz y ocultó su cara en el suelo
con temor y temblando. La extraña aparición se dirigió a Ezequiel como «hijo del hombre» y quería hablar con
él. El cuento sigue: «… y escuché detrás
de mí una voz diciendo, Bendita sea la gloria del Señor desde su lugar. Y
escuché también el sonido de las alas de la criatura viviente que se tocaban, y
el ruido de ruedas y de una gran prisa».
Aparte de su precisa descripción del vehículo,
Ezequiel también notó el ruido que el vehículo hizo al dejar el suelo. Asimila
el sonido de las alas y de las ruedas a «una
gran prisa». Seguramente esto sugiere un relato de un testigo ocular. Los «dioses» hablaron a Ezequiel y le
dijeron que era su tarea restaurar la ley y el orden en el país. Lo llevaron
con ellos en su vehículo y confirmaron que no habían aún abandonado el país.
Esta experiencia deja una fuerte impresión en Ezequiel, quien nunca se cansa de
describir este extraño vehículo. En tres ocasiones más dice que cada rueda
estaba en el medio de otra rueda y que las cuatro ruedas podían ir «sobre sus cuatro lados… y no giraban
mientras marchaban». Y quedó especialmente impresionado por el hecho de que
el total del cuerpo del vehículo, la parte de atrás, las manos, las alas e
incluso las ruedas, estaban «llenas de
ojos».
Los «dioses» revelan el propósito y la meta de su
viaje al cronista más adelante cuando le dicen que están viviendo en el medio
de una «casa rebelde» que tiene ojos pero no ve, orejas pero no oye. Una vez
que fue educado sobre sus coterráneos, siguen, como en todas las descripciones
de estos aterrizajes, directivas y consejos sobre ley y orden, así como claves
para crear una civilización adecuada. Ezequiel tomó este trabajo muy seriamente
y siguió las instrucciones de los «dioses».
Una vez más nos enfrentamos a todo tipo de preguntas.
¿Quién le habló a Ezequiel? ¿Qué tipo de seres eran?
Ciertamente no eran «dioses» en el sentido tradicional
de la palabra, o no hubieran necesitado un vehículo para moverse de un lugar a
otro. Este tipo de locomoción parece totalmente incompatible con la idea de un
Dios todopoderoso.
En relación a esto, hay otra invención técnica en el
Libro de los Libros, que vale la pena examinar imparcialmente…”…
Luego pasa a otro protagonista: Moises. Pero esta es
otra Historia.
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| Joseph Blumrich |
Däniken fue muy criticado por este capítulo, incluso
los hombres de ciencia lo trataron de charlatan, un físico que trabajo en la
Nasa, Joseph Blumbrich, decidió demostrar científicamente que Däniken.
Como primera conclusión, transcribo el prefacio de su
libro, donde relata las conclusiones de su investigación.
El libro tiene varios nombres, dependiendo del lugar
de edición.
Lean el prefacio y seguimos (las negritas son mías):
“PREFACIO
Escribí este libro
después de leer Chariots of the Gods de Erich von Däniken.
Empecé a leer a von Däniken
con la actitud condescendiente de quien sabe de antemano que las conclusiones
presentadas de ninguna manera pueden ser correctas. Sin embargo, von Däniken
cita, entre otras cosas, pasajes del Libro de Ezequiel, cuya vaga información
técnica cree que es una descripción de una nave espacial. Con eso toca un campo
muy familiar para mí, ya que | he pasado la mayor parte de mi vida profesional
con el diseño y análisis de aviones y cohetes. Así que decidí usar las
declaraciones del profeta para refutar a von Däniken y probar la falacia de sus
afirmaciones.
¡Pocas veces una derrota total ha sido tan
gratificante, tan fascinante y tan deliciosa!
Huntsville, Alabama,
noviembre de 1972 Josef F. Blumrich”
| Portada del libro de Blumrich, que muestra el diseño del ingeniero, abalando a Däniken. |
Como dije, dependiendo del país de edición, el libro
se llama “y los cielos se abrieron”, “las naves espaciales de Ezequiel” o “Ezequiel
vio una nave extraterrestre”. Como sea y como vemos, un científico de la NASA abala
a Erich Von Däniken.
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